lunes, 27 de junio de 2011

Vías Ferrata Camorro I y II

Nueva hazaña la conseguida por Pachilofeos. Nuevo reto, nuevo entrenamiento de cara a la preparación para la expedición de, probablemente, mayor enjundia a la que este humilde grupo de montaña hará frente en 31 días, nada mas y nada menos que el Mont Blanc.

Sergio, Rafa, Dani y Chico.
Vías ferrata del Camorro I y II conseguidas. Sergio y Dani, dos auténticos craks de la montaña. La experiencia de Sergio nos transmite tranquilidad y seguridad y la soltura y agilidad de Dani para escalar... permitidme la licencia de bautizarlo como 'el gato'. Y Rafa... estás que te sales... ¡ya nos contarás de la Patrona de Madrid!


Largo día el del domingo 19 de junio. Tan largo en el tiempo como espectacular en sus vistas,

y en sus sensaciones, porque estar colgado de un cable de acero a mas de 20 o 30 metros de altura, y confiar tu suerte a las leyes de la física, las cuales dicen que un mosquetón o una cuerda son capaces de soportar cientos de kilos, sin duda es un aporte de nuevas sensaciones y experiencias a tu vida que son difíciles de transmitir a través de palabras, ya sean habladas o escritas.

Personalizando en un servidor, no omitiré que hubo momentos en la primera parte de la vía, en la que lo pasé realmente mal. Me fallaban las fuerzas, tenía que tirar mucho de brazos, porque, ¿quienes son esos bomberos de Antequera que abrieron esa vía? ¿Sabonis y Tkachenko? Los peldaños estaban bastante espaciados y había veces en las que mis piernas no daban mas de sí y no llegaban al peldaño siguiente. No fue fácil, aunque viendo al 'gato' cualquiera lo diría, pim pam pum y ale-hop. En alguna que otra ocasión, requerí de su ayuda para alcanzar el hierro siguiente.

Tras pasar, para mí, lo peor, llegó el momento de la tirolina.


Como dije antes, una sensación nueva y muy gratificante. Simplemente has de confiar, de esta forma se tendrá mucho ganado.

Una vez conseguida la
primera de las vías, y después de un merecido descanso, nos fuimos en busca de la segunda vía. Nos quedaba un largo camino por delante, un camino muy incómodo por una ladera con muchas piedras y con un riesgo notable de resbalones que podían hacer que bajaras en un santiamén lo que tanto había costado subir. Cada zancada dada se veía reducida a un pequeño paso, ya que las piedras cedían. Lo que en un firme estable se podía subir en cien zancadas, en este terreno había que dar doscientas. Y ni hablar de los pinchos...


Por fin llegamos al inicio de la segunda vía. Espectacular, unas vistas impresionantes, muy vertical. En esta ocasión, salvo una leve 'barriga', a mi parecer fue mucho mas asequible, o quizás ya había calentado y me encontraba mejor.


Como les comenté a mis compañeros, también es posible (seguro que sí) que los dos fines de semana anteriores, con despedida de soltero en Conil (Cádiz) y boda en Requena (Valencia), podrían haber pasado factura.

Llegamos al final de la segunda vía y ya sólo nos quedaba llegar a la cima, al vértice geodésico. Otro merecido descanso, pertinentes fotos y la bajada. Larga y pesada bajada también. Se hizo tan pesada que el solo hecho de pensar y recordarla... se quitan las ganas de escribir.


Como anécdota, los cálculos en los tiempos no fueron del todo exactos. La estimación de Sergio es como la de Windows, donde dice 15 minutos, es una hora ;-)
Rafa y yo nos veíamos a las 14:00 en Sevilla tomándonos unas cervecitas. Finalmente, nos la tomamos sobre las 16:00 en Antequera. Eso sí, la cocina estaba cerrada hasta para ponernos unas aceitunas...y sin tapas frías, que poco arte; en fin, el bar es el mismo en el que estuvimos tras la expedición multitudinaria de Pachilofeos al Camorro Alto.
Ni que decir tiene que, probablemente, Sergio sí clave sus tiempos, pero ir 'tirando' de tres novatos, es normal que se ralenticen todos los tiempos, ¡y mas aún cuando uno de ellos no alcanza al siguiente escalón! ;-)
También el sol y la calor hizo de las suyas, como la salida anterior a la arista de Benaocaz...

Y ahora, otra fase del entrenamiento, como es la aclimatación. Cuatro fines de semana seguidos a Sierra Nevada, ahí es nada.