martes, 8 de diciembre de 2015

VI Maratón Cabberty Malaga





¡Nuestro Nico no para!, En esta ocasión se ha enfrentado a un maratón duro por las circunstancias en las que llegaba.


Ha sido un esfuerzo titánico luchando contra la lesión de desgarro muscular que tuvo en el pecho hace un par de semanas. Consiguió acabarlo y desde aquí, su club, queremos felicitarle por las ganas que le pone a todo en la vida y por un espíritu de superación envidiable.




Ahora toca recuperarse y alimentarse de la experiencia.

¡Bravo Nico!



Os copio su post de facebook después de acabar la carrera:


La pregunta de estos días casi siempre ha sido la misma, ¿es necesario forzar? ¿merece la pena?.Llevo días dándole vueltas, intentando dar respuesta a la pregunta y realmente no llego a saber si lo he conseguido aún.
El pasado domingo fue la maratón de Málaga, llevaba casi 3 meses entrenando, invirtiendo tiempo de estar con la familia, amigos, estudios y un largo etcétera de sacrificios que hay que hacer para llegar a correr una maratón con ciertas garantías y seguridad.
Dos semanas antes de la carrera sufro un golpe en el pecho y me produce un desgarro muscular del cual no estaba bien recuperado aunque siempre quise pensar que sí, que no daría la cara... pero claro, hablamos de un maratón, de más de 42195 zancadas, de más de 4 horas corriendo... y sí, la lesión dio la cara y la dio hasta el punto dispararme las pulsaciones y no dejarme respirar ni siquiera a ritmo suave con la consecuencia de que tenía que parar y caminar para bajarlas... así desde el km 28... unos agonizantes 14 km hasta el 42 donde la meta marcaba el final del objetivo en un tiempo para nada estimado durante los entrenamientos, un tiempo de unas 4 horas 42 minutos (20 minutos por encima de la marca del primer maratón que corrí en Sevilla).

Con todo esto intento dar respuesta a esa pregunta, para algunas personas parece que está clara: no haber ido a correr, haber abandonado en el km 28, 29, 30, 31, ...37, 38,... pero... tan fácil es abandonar un sueño? igual sí, pero yo no lo conseguí abandonar por lo que creo que la respuesta va en otra línea: lucha, lucha, lucha y nunca tires la toalla (un poco de suerte siempre ayuda).
Gracias a Joao de la Prym que me encontró en pleno sufrimiento y me ayudo a llegar a la meta con sus animo y sin abandonarme en ningún momento. Gracias a Fran Araque por cuidarme después de cruzar la meta. Gracias a Rosa Rgo y Rafael Lobo por compartir esos momentos previos y posteriores Emoticono smile.
Y como no, a mi familia al completo porque en mayor o menor medida intentan comprender a este loco bajito que no puede vivir sin aventuras extremas.
Ahora toca un alto en el camino, recuperar bien la lesión y volver con más fuerza!