domingo, 17 de julio de 2011

Aclimatación 3/4. Nocturna Mulhacén

Que poquito queda para irnos al Mont Blanc... tercer ejercicio de aclimatación concluido.
De nuevo el Mulhacén, pero con varias diferencias con respecto al primer ejercicio. En la ida, la hora; en la vuelta, la ruta.
Y el número de participantes, porque la expedición, para el camino de ida, se dividió en dos grupos:
· Sergio, Francis y Chico (nocturna)
· Rafa, Paco, Dani, Inma y Andrés (diurna)

Tras cenar tranquilamente unos bocadillos en el restaurante Guillermo, en Pampaneira, llegamos a la Hoya del Portillo, en donde nos preparamos para echar a andar a la 1:00 de la noche.



Los frontales fueron muy necesarios en la primera parte, la del bosque, pero una vez en campo abierto, desde el firmamento, era la luna la encargada de alumbrarnos el sendero.
Impresionantes estampas. Intentamos recogerlas en la cámara como pudimos.


(Motril o Salobreña iluminados)



(Veleta y la Osa Mayor)

Llegamos a cumbre a las 5:30 de la madrugada.


Tiempo para echarnos y dormir un rato antes de despertarnos para contemplar el amanecer... ¡Ja, ja, ja! Algo falló en los cálculos, porque cuando nos levantamos, el sol estaba bastante arriba, eran las 10 de la mañana...

Al igual que hace un par de semanas, los compañeros del club Elbruz también estaban allí, para aclimatar. Elvira, Sepu, Antonio y Juan.

Mientras el grupo de la ruta diurna llegaba, algo teníamos que hacer, así que nos fuimos a hacer otro tres mil, el Mulhacén II. Bastante gente llegaba por el sendero que conducía desde el autobús que los dejaba en el Mirador de Trevélez, los cuales, al vernos en la cumbre del Mulhacén II, nos preguntaban "¿Este es el Mulhacén ya?" con cara de esperanza, la cual les cambiaba cuando le decíamos "No, ya sólo os queda un poquito mas... cinco minutos" ¿Cinco minutos? Eran unos cuantos mas, pero bueno, iban llegando.

Al mediodía, el tiempo se enrareció, las nubes cubrieron todo el cielo. Decidimos recoger los sacos y dejarlo todo preparado por si teníamos que bajar al refugio de la Caldera. Falsa alarma, afortunadamente no rompió a llover, así que, ¡a comer!
Con el almuerzo cayó la una botella de vino. Listo de papeles nos dejó, siestazo del 15.

Sobre las 17:00 llega el segundo grupo. Habían salido un poco mas tarde lo que suele ser habitual. Hora para los saludos, las fotos, y el descanso.

("allí hicimos noche el año pasado")

Representación y acto de hermanamiento de los grupos y clubes Pachilofeos, Club Alpino Sevillano y Club Elbruz



Y al atardecer-anochecer, que mejor manera de celebraro que, con un poquito de sopa, chacina, queso, mas vino, ¡chicharrones de Cádiz! y la Karlova... Que pelotazo. Gran momento.



Y después del pelotazo... a dormir. Recordemos que la cima es la mitad del camino.

Por la mañana, éramos unos cuantos los que queríamos ver el amanecer desde el Mulhacén.


Impresionante la sombra de la montaña reflejada tanto al atardecer como al anochecer...


(sombra del Mulhacén al anocher)


(sombra del Mulhacén al amanecer)



Felizmente, ya todos estamos de regreso.

La semana que viene, cuarto y último ejercicio de aclimatación, La Leña, el Mulhacén desde la Central Eléctrica del Poqueira. Unos dos mil metros de desnivel.


Resto de fotos aquí.