jueves, 1 de diciembre de 2011

4 Novatos y 2 maestros

No tengo tanta facilidad como nuestro "Cervantes" particular para contar nuestra experiencia del pasado sábado, aún así lo voy a intentar.
Como siempre quedamos tempranito para que nos diera tiempo a desayunar y no correr mucho por la carretera para llegar hasta nuestros destino, Ronda, y concretamente al Tajo, junto al llamado "Puente Nuevo". 

Después de aparcar los coches en el centro de Ronda, pillamos el equipo y nos dispusimos a caminar hasta el Tajo, impresiona asomarte por el "balcón" y ver que tienes que subir desde el río, pero los seis valientes no dudamos en ningún momento.
Una vez abajo entre mucha vegetación y ruinas que datan del siglo 18, nos pusimos los arneses, cascos, cabos y guantes para comenzar a subir, después de un mini-curso que nos impartieron nuestros profesores Sergio y Francis.

Al poco de empezar a subir (Orden: Sergio, Oscar, Fernando, Paco, Alfredo y Francis), Fernando no lo veía claro y decidió bajar, no se sentía seguro y para nada estaba disfrutando de la experiencia. Es por esto que todos le aconsejamos que bajara y volviera a subir el Tajo por el sendero.


El primer tramo a mi en particular se me hizo difícil, supongo que era la toma de contacto, una vez que lo superé me empecé a sentir mucho más seguro y ágil. Creo que esta sensación la tuvimos todos y fue justo en este preciso desplome dónde Fernando decidió retirarse.
Las sensaciones son fuertes, la primera toma de contacto con este tipo de actividad es especial, y a pesar del riesgo que obviamente implica, no puedes dejar de asombrarte de dónde estás cuando miras hacía abajo o hacia atrás.

Una vez que acabamos tomamos las fotitos de rigor y volvimos a los coches para dirigirnos a Benaojan, rápidamente nos pusimos el equipo de nuevo y cambiamos el orden de ascenso, esta vez, Sergio, Fernando, Paco, Alfredo, Oscar y Francis.


De nuevo sensaciones muy fuertes, la altura se notaba, Fernando le costaba un poco más e iba más despacio, con la ayuda de Sergio conseguía ir subiendo, aunque pasó verdaderos momentos de mucha tensión, poco a poco se iba relajando y disfrutando de lo que estábamos haciendo. Gracias a Sergio que le ayudó muchísimo, todo fue muy bien. Poco después llegamos al puente tibetano, que sin ser demasiado largo, a nosotros los novatos transmite sensaciones muy fuertes.


finalmente pudimos alcanzar la cumbre como si fuéramos unos verdaderos superheroes. 


Creo que no debo dejar pasar la ocasión de agradecer la profesionalidad de nuestros dos maestros, Francis y Sergio, en especial a Sergio porque como ya le dije.... nunca hubiéramos ido sin él. GRACIASSSS.

Hay que destacar también el buen rollo que hubo durante toda la jornada y que creo que la sensación de unión y de complicidad de este grupo es más grande de lo que creemos. Gracias a todos.

P.D. Nos libramos del "boquinazo" jejejeje.

Mohicano
Grupo de Montaña Sevillano Pachilofeos.
Noviembre de 2011.