lunes, 17 de julio de 2017

III Aclimatación para Matterhorn. Mulhacen.


Crónica de la aclimatación este fin de semana en el Mulhacen, realizada por Nico Luque:

"Serían las 17.20 cuando Sergio y María pasaban por casa para comenzar lo que sería nuestra tercera aclimatación preparatoria para el proyecto Matterhorn. Tras guardar los bártulos de playa que nos han prestado, y coger las botas de Isabella para María (Mary como tienes la cabeza), salimos directos a la Hoya del Portillo.

La aventura la comenzábamos cargados de ilusión, María y Sergio por poder celebrar en la montaña su décimo aniversario de boda y yo por tener el privilegio de poder vivirlo en primera persona (violín incluido jeje). Es así como llegamos a Fuensanta, un precioso pueblo conocido por varios de los vehículos de la familia Rodríguez López, donde de pronto, el coche de Sergio y María dijo hasta aquí... y dejó de funcionar como debería para empezar a rugir como un auténtico coche tunning... ufff "parece que hemos pinchado", dice María, "correa de distribución", dice Sergio... pero la realidad (y esperemos que se acerque lo máximo a ella) es que aquello sonaba como el ronquido de alguien descansando tras un largo día de travesía :). Bajo los 41 grados que nos caían, esperamos a la grúa y pensamos... y ahora que?? Teníamos básicamente 3 opciones:

1.- Que el taxi del seguro nos llevara a Alcalá y coger mi coche (2 horas para atrás + 4 para llegar a Hoya del portillo).
2.- Que alguien de los que estuvera en S. Nevada tuviera 3 sitios libres para volvernos con ellos. Varios compañeros de montaña estaban por allí (Andrés, Lina, Inma, Elvira...)
3.- Que alguien del club Pachilofeos nos recogiera el Domingo.

Con todas estas opciones, y prácticamente decidiendo sobre la marcha con la asistencia de Paco, cogemos la primera opción. No obstante, negociamos con la taxista Manuela (toda una crack), que si podríamos cambiar el sentido hacia Hoya del Portillo si el panorama cambiaba, a lo cual respondió con un sí rotundo :). Pues eso, volvemos para Alcalá con la sensación agridulce de tener que volver a recorrer lo recorrido y llegar a las tantas a S. Nevada... pero NOOOO, Paco nos llama diciendo que Juanlu y Alfred harán una ruta en Antequera y que nos recogerán en H. Portillo el domingo... "yujuuuuuuuuuuuuuuuu Manuelaaa paraaaaaaa, da la guerta que nos vamos pal portillo". Finalmente, no tuvimos que molestar a los compis de pachi puesto que, de camino para la H. Potillo, nos devuelve la llamada Andrés diciendo que nos volvemos con él, que hará noche en laguna de la Mosca y se vuelve el domingo desde Hoya de la Mora.

Después de un viaje en taxi, riéndonos a muerte por mis congelaciones en los dedos de los pies (el aire acondicionado de Manuela parecía comprado en el campo base del Everest), nos encontramos tranquilos a la luz de los frontales cenando sushi y cous cous de Isabella (riquísimo) y comentando la gran jugada para llegar hasta allí. Sí, por fin, estamos ya en la montaña macerando lo que será un fin de semana de aclimatación que parecía que no llegaría.

No todo podía ser tan bonito...

sshhhhhh, ahhh, joputaaaaaaa el zorro!!!!, dijo María... mientras, Sergio corría para que el bicho soltara la bolsa con mis botas... podían pasar más cosas???? pues sí, que nos pegáramos toda la noche sobresaltados por la visita del zorro y que me despertase un sapo, del tamaño de una mano y más frío que el pie de un pinguino, rozándome la cara a eso de las 6 am... !existen los principes azules¡

Por fin comenzamos a caminar a eso de las 7 am hacía la cumbre de Mulhacén por la ruta Hoya del Portillo - Caldera - Mulhacén, subimos la famosa pala y a las 13.00 horas estábamos disfrutando del placer de la suit nupcial que le había preparado a los enamorados jejejeje. Me sentía fuerte tras las últimas semanas de alimatación y tiré para arriba a tope para conseguir la habitación reina de la cumbre, los decanos casados se lo merecían :).

La tarde la pasamos disfrutando mucho de la siesta y sacando las fotos de cumbre para nuestro club y patrocinadores del proyecto. También estuvimos disfrutando de la charla con otros compañeros de montaña del club Arándano, a los que acompañaba nuestra compi Inma, y que visitaban la cumbre ya bien entrada la tarde. Nos reímos mucho con los ubriqueños y sus batallitas a los cuales acogimos en nuestra humilde morada con espíritu Pachilofeos.

El domingo volvimos por una variante Mulhacén - Hoya del portillo, pasando por el puntal de la Caldera, para llegar a la Hoya de la Mora sobre las 13.30 horas donde nos veríamos con Andrés. Llegamos allí y aún no había llegado, por lo que le dejamos una nota en el parabrisas y nos fuimos a celebrar la actividad de aclimatación al bar donde se nos unió Lina y Javi hasta que llegó Andrés y pudimos disfrutar de unas Alhambras que supieron a gloria.

En resumen, gran fin de semana de aclimatación en el que hemos vuelto a aprender de la vida. Entre otros temas, cosas a tener en cuenta de la próxima aventura de escalar el Matterhorn (gracias Andrés y Lina). Pero algo no menos importante, de hecho, muy importante para nosotros, el saber que Pachilofeos es capaz de cualquier cosa por sus compañeros así que, al carajo Paco, Juanlu, Alfred y todos los pachilofeos del mundo mundial!

aishh que se me olvidaba... Recordad: no hay nada imposible, sólo lo que no se intenta.