viernes, 28 de julio de 2017

IV Aclimatación para Matterhorn'17


Cumbre de Alcazaba

Cumbre de Mulhacen

A continuación os dejamos la crónica que ha redactado nuestro compañero Nico sobre la aclimatación que tuvo lugar el pasado fin de semana. Dos tresmiles emblemáticos de Sierra Nevada, Alcazaba y Muhacen. El ascenso a la Alcazaba se realizó por el imponente y famoso espolón. Os recomendamos su lectura cargada de detalles y experiencias.

"En esta ocasión habíamos quedado a las 14.00 para poder llegar antes de las 18.00 horas a la Hoya de la Mora con la intención de probar suerte con la lanzadera que te deja en posiciones del Veleta. Eso nos haría ahorrar un buen paseo con poco interés paisajista y gran desnivel que cargados con cuerda, fisureros, arnés, friends... se hacía un poco lento. Sergio ya había llamado y le dijeron que no había plazas, pero no podíamos dejar de intentarlo si alguien se caía... Se me pasaba, la intención era llegar a la laguna de La Mosca a dormir para, el sábado a primera hora, comenzar la aproximación al Espolón de la Alcazaba para hacer cumbre escalando esta cara norte.

Continúo, Sergio, al estar sin coche, no pudo llegar a mi casa a la hora acordada (entre el tráfico de un viernes de verano, ir para el local, descargar la furgo, ducharse, etc). Yo me había venido con Isabella desde Conil para estar aquí a las 14.00 (gracias amore por todo lo que estás haciendo por este, nuestro proyecto)... y Sergio sin venir... Finalmente apareció casi a las 15.30 por lo que salimos prácticamente a las 16.00 lo que nos dejó en Hoya de la Mora sobre las 18.30. A esa hora, ya sólo nos quedaba caminar... nos pusimos las mochilas de "taitantos" kg y a disfrutar del camino con una puesta de sol magnífica y un camino nocturno que nos hizo llegar al refugio de La Caldera a las 23.30 de la noche. En el refu... unas 7-8 personas descansaban plácidamente.

7.00 AM, tras una apacible noche de merecido descanso, salta el despertador (suena "Viva la vida" de Coldplay). Desayunamos fuerte, mejor dicho, desayuno fuerte (a Sergio le cuesta comer a estas horas de la mañana) y poco antes de las 8.00 nos lanzamos hacia el Collado del Ciervo para bajar a la laguna de la Mosca. El camino cada vez se pone más bonito e interesante, una aproximación que discurre por toda la zona norte de Sierra Nevada, donde por primera vez veo ante mí la imponente cara norte del Mulhacén y sus resistibles neveros veraniegos. Continuamos caminando siguiendo el track del GPS acercándonos al Vasar de la Alcazaba, pff impresionante caminar por allí con semejante patio a tu izquierda y con el desconocimiento previo de lo que nos espera por delante... disfrutamos muchísimo hasta llegar al espolón viendo en los momentos finales la cabeza del toro que nuestro amigo Andrés, del club Alpino Sevillano, nos había indicado (también veíamos la "veta blanca" por todas partes jejeje)

Una vez llegados al punto de arranque de la escalada, aquí sí que estaba clara la veta blanca, nos colocamos los aparejos y... allá vamos!!!!! Dos compañeros de cordada, con toda la ilusión de unos niños el día de reyes, se aventuraban a escalar el Espolón de la Alcazaba. Entre trepaderos de II y III llegamos a media altura, asegurando los pasos más complicados, pero sobre todo disfrutando de esta escalada a más de 3000 msnm maximizando la seguridad. Tras unas 4 horas de disfrute y aprendizaje, conociéndonos más para lo que nos espera en un par de semanas, conseguimos llegar a la cumbre de la Alcazaba donde nos fundimos en un abrazo de triunfo y vislumbramos levemente lo que nos espera en breve... el ansiado momento de ponernos a los pies del Matterhorn para acariciar la arista Hörnli durante todo el tiempo que la montaña nos deje... (no esconderé que estamos convencido que será el necesario para disfrutar su cumbre).

Tras un merecido bocadillo de jamón con unas vistas espectaculares de la Vereda de la Estrella nos disponemos a bajar por 7 lagunas con ascensión a Mulhacén y vuelta a la Caldera. Decidimos este viaje de vuelta al confortable refugio puesto que queríamos hacer kilómetros y alargar la actividad a tope para adecuarnos a muchas horas de ejercicio en altura. En definitiva, tocaba entrenar y eso hicimos, llegamos a La Caldera sobre las 21 horas, tras 13 horas de actividad, donde el descanso del guerrero fue merecidísimo.

La mañana del domingo queríamos volver hacia la Hoya de la Mora haciendo cumbre en Los Machos y Veleta por la vía Fidel Fierro pero la noche había sido de mucho viento y el día avanzaba con vientos de hasta 70km/h lo que, unido a unas ampollas grandísimas en los pies de Sergio, nos hizo decidir volver al coche por la pista por lo que, sobre las 11 estábamos ya de vuelta en carretera.

En resumen, de este entrenamiento en altura me quedaría con dos cosas:

- La fortaleza de mi compañero y amigo Sergio que con los pies llenos de ampollas en ningún momento tuvo intención de tirar la toalla y fue titánico el esfuerzo. Está claro que ¡Querer es poder!

- La prudencia y la seguridad en montaña es un 90 % del éxito.

No hay nada imposible, sólo lo que no se intenta."

Nicolás Luque.