lunes, 10 de julio de 2017

Segunda aclimatación en Sierra Nevada



Cumbre Veleta
Este fin de semana y por baja de nuestro compañero y presidente Sergio Rodríguez, que sigue afectado por un problema de infección de garganta y pecho, Nico Luque ha realizado su visita a Sierra Nevada para aclimatación con su compañero Manu, pero esta vez ha sido en bicicleta.

A continuación su crónica:

"Llegamos a Capileira sobre las 21.00 horas del viernes donde tomamos unas Alhambras rojas riquísimas con sus características tapas.

La mañana del sábado partimos a las 7.15 desde Capileira con muchas ganas de disfrutar del reto que teníamos por delante, y que consistía en pedalear durante 82 km para ascender más de 2800 m de desnivel positivos y con ello coronar 2 cumbres de Sierra Nevada.

Desde el km 0 ya empezaba el ascenso, con algo de fresco al principio pero con pinta de que haría el buen día que tuvimos. A poco menos de 6 km de comenzar pinché la bici… empezábamos bien… protocolo cambio de cámara y a seguir. Tras unos 10 km de ascenso, llegamos hasta Hoya del Portillo donde cruzamos la barrera para seguir por la pista hasta llegar al Alto del Chorrilo. Aquí comienza la aventura de la subida al Mulhacén, mezcla de altura, desnivel y cabeza firme para coronar su cumbre tras ascender más de 2000 metros de desnivel en 30 km.

Volvemos de nuevo al Alto del Chorrillo para continuar con la pista hacia la cumbre de Veleta. Aún nos quedaban unos 15 km para llegar a la cumbre y Manu sentía los martillazos de la altura que ya en Mulhacén le hicieron estar algo ausente… estaba muy bajo de ánimos para seguir, pero, tras un esfuerzo titánico contra su mente, consiguió vencer al enano del martillo y así llegamos a la cumbre del Veleta sumando así más de 800 metros de desnivel a la ruta.

¡¡¡Ya sólo queda disfrutar de la bajada!!! La bajada desde Veleta hasta la pista del portillo es todo un pedregal que, caminando o subiendo pedaleando, no se intuye tan claramente la sucesión de piedras que en bicicleta zigzagueamos... es una bajada preciosa, con unas vistas increíbles de toda la vertiente sur de Sierra Nevada. Sin duda, el mejor premio que podíamos tener tras las 7 horas de ascenso.

En la bajada llegan más anécdotas (no podía ser de otra forma)… Entre tanta piedra y zona escarpada, poco tiempo tardó en que me costara la cámara por llantazo. Protocolo, tomar una cámara de Manu (menos mal, la mía ya la use por la mañana) y cambiarla por la reventada. Pero esto no queda aquí, poco menos de 5 minutos después mismo problema y… ups… ya no quedaban cámaras. Tocó arreglar el pinchazo de la cámara trasera que quitamos por la mañana y ponerla. Seguimos por la pista y a poco menos de 5 km de la barrera, pinchazo de la rueda delantera… no sabíamos si era pinchada o que perdía aire por alguna otra razón por lo que llenamos y seguimos… 2 km… vacía de nuevo. Arreglamos pinchazo de la delantera y a seguir hasta Capileira a las 19.00 horas, 12 horas después, donde disfrutamos de un refrigerio disfrutando de la hazaña que acabábamos de conseguir.

No hay nada imposible, sólo lo que no se intenta."