jueves, 6 de junio de 2013

¡A PACHILOFEOS no le falta un Tornillo!

¡A PACHILOFEOS no le falta un Tornillo!
le sobra Ilusión y ganas de hacer llegar a otros lo que, en ocasiones, no está a su alcance.

Crónica del proyecto: "Horizonte de Ilusión".

Hace cosa de 4 meses me mencionaba un gran amigo si quería formar parte de un proyecto que consistía en llevar a la montaña a un grupo de personas cuyas dificultades de movilidad les impedía tener acceso a este tipo de experiencias relacionadas con el contacto directo con la naturaleza.

Lo primero que pensé, aunque con otro formato en mi cabeza, fue “qué pasada” pero a la vez mi mente estaba visualizando un sinfín de posibles inconvenientes, dificultades  y obstáculos que la antojadiza naturaleza podría poner frente a nosotros. La idea me encantó, por lo altruista que resultaba y por los retos que supondría, y un segundo más tarde las únicas palabras que salieron de mi boca fueron “me encantaría formar parte de ello”. Más aún cuando supe que sería el segundo intento de llevarlo a cabo ya que septiembre y su idiosincrasia, no lo había permitido.

Desafortunadamente, el clima, otra vez, impidió que el proyecto llegara a buen puerto y abril no sería el mes para alcanzar este horizonte, aunque cada vez, era un horizonte más cercano.
No hay mal que por bien no venga y finalmente, tras reuniones de coordinación y preparativas, visitas para conseguir el objetivo “coste cero”, exploración de terrenos y cursos de primeros auxilios, entre otras cosas, Eolo y los Cuatro Vientos se pusieron de acuerdo para que el 1 de junio de 2013, la que sería fecha definitiva para la realización del proyecto “Horizonte de Ilusión”, nos diera el mejor de los días: un sol que se hacía notar pero que no molestaba y una suave brisa fresca nos acompañaron durante todo el día.



Divididos en grupos, el primero llegó a El Torcal de Antequera (monumento natural nacido hace 200 millones de años) con el tiempo suficiente para hablar con los responsables del Centro de Visitantes, atentos y serviciales desde el principio, y coordinar la visualización de un video informativo sobre El Torcal, aunque sopesando variables, para  mejor uso del tiempo disponible y mayor disfrute de los participantes a los que este proyecto iba dirigido, se decidiera, más tarde, suspender esta mini-actividad. 

Posteriormente fueron llegando el resto de miembros de Pachilofeos, los miembros de la  Asociación Andaluza de Voluntarios de Protección Civil (AAVPC), sin cuya ayuda este horizonte no se hubiera alcanzado, y el fotógrafo y su ayudante que inmortalizarían los grandes momentos que todos vivimos.

Con precisión cronométrica, todos ya reunidos, vimos llegar el autobús (subvencionado por el Jefe de Sección de Promoción de Participación Ciudadana) cargado de ilusión y transportando  a miembros de la  Asociación Sevillana ASESUBPRO (voluntarios, cuidadores y miembros de la dirección) y, sobre todo, a los residentes de la asociación: destinatarios principales de este proyecto. 



Tras la bajada del autobús, el emparejamiento de cada miembro de Pachilofeos con su respectivo acompañante de viaje y cuidador, prácticamente forzados, los cuidadores, a dejar en nuestras manos a sus “niños”, al menos por un día, y una vez preparados para la visita, nos dirigimos al primero de los senderos, el denominado “Tornillo”.  Un breve trayecto por carretera llevó al grupo, flaqueado por la seguridad extrema que otorgaba la profesionalidad del personal de protección civil, a uno de los lugares más bellos y peculiares de El Torcal, donde la naturaleza, caprichosa como ella misma, ha creado, cual afamado arquitecto, estructuras dignas de admiración. Las cámaras fotográficas hicieron sus funciones y grabaron, para la posteridad, estos monumentos.

De vuelta en el Centro de Visitantes, nos dirigimos, esta vez, al Mirador “Las Ventanillas” desde donde se podía divisar, a lo lejos, la costa malagueña, y, abajo, a nuestros pies, Villanueva de la Concepción. De nuevo, las incansables cámaras absorbieron la belleza del paisaje. Mientras estábamos allí, disfrutando de las vistas, un miembro de Pachilofeos sugirió llevar a los cuidadores de ASESUBPRO a visitar la huella en piedra dejada por los “Ammonites” hace miles de años. Sopesada, de nuevo, la sugerencia, y debido a las dificultades que suponía el terreno, se decidió que llevara a los cuidadores a hacer esta visita y que nos encontraríamos de nuevo en el Centro de Visitantes.

Una vez reunidos todos de nuevo y tras un breve refrigerio, nos dirigimos al nacimiento del Río Villa donde las autoridades pertinentes han habilitado una paradisíaca área recreativa a pocos minutos de El Torcal. Por supuesto, después de que todos estuvieran en el autobús, el grupo de protección civil se apresuró a preparar la zona del área recreativa, donde pasaríamos el resto de la tarde, y a facilitar el acceso del autobús a dicha zona con el consiguiente corte de tráfico.

No existen palabras que describan la generosidad y el buen hacer que mostraron los miembros de la asociación ASESUBPRO cuando nos ofrecieron, a todos, la comida que nos habían preparado.



Todos comidos, descansados y satisfechos, emprendimos el viaje de vuelta a Sevilla. Las despedidas, besos y abrazos dieron fe del excelente día que todos habíamos pasado.
Algunos se despidieron en el área recreativa aunque otros, entre ellos el que escribe estas líneas, no se dirigieron hacia sus casas hasta que comprobaron que todos habían llegado sanos y salvos, y tremendamente satisfechos, a su lugar de residencia en Olivares.

Personalmente, no supe ver lo que habíamos ofrecido a estas personas hasta que vi, con mis propios ojos el lugar, aunque maravilloso, donde viven los residentes de ASESUBPRO. Creo que ese día abrimos una ventana de esperanza, un Horizonte de Ilusión, pocas veces alcanzable, que estoy seguro no será el último que todos juntos alcancemos.

Los objetivos deben estar escritos, las solidaridad, el compañerismo, el altruismo (véase Decálogo III, IV, VII y, especialmente X) deben ser prioridades pero todo esto únicamente se demuestra con gestos y acciones.



Gracias por marcar el camino y hacerme partícipe.
Gracias a todos los que estuvieron y formaron parte de esta experiencia, in situ y desde casa, por esta oportunidad.
Atesoraré todos esos momentos.
Se os quiere.

AUHHHHH AUHHHHH AUUUUHHH !!!


Jordi Sánchez